Nadie sabe más que tú

20 abril 2020

Cuando empiezas a despertar y a darte cuenta del profundo sueño en el que habías estado muchas veces lo que te inquieta son las preguntas de cuál es tu misión de vida y que has venido a hacer en esta dimensión.

Te pasas el día revisando información mirando conferencias, leyendo libros, asistiendo a cursos y talleres con el propósito de descubrir esta anhelada misión de vida tuya. Pero al cabo de un tiempo en esta búsqueda te sientes más perdid@ y desubicad@ que antes y lo único que te acompaña es un sentimiento profundo de frustración que alimenta más tu ansia de saber y de seguir buscando.

¡Deja de buscar!

Toda esta búsqueda no es más que otro juego de tu ego de alejarte de ti mism@. Mientras estás observando las vidas y los caminos de los demás nunca vas a descubrir el tuyo. Porque lo que comparten los demás son sus opiniones y experiencias que te pueden servir claro, pero no son las tuyas.

¡Y nadie más que tú sabe cuál es tu misión en esta vida y que has venido a aportar y aprender! 

¡Y cómo puede alguien saber cuál es tu misión de vida si ni siquiera se acuerda de la suya!

Todos estamos conociéndonos y descubriéndonos mientras caminamos nuestros propios caminos. Y para descubrir el tuyo hace falta caminar el tuyo. Observar de cerca tu propia vida e indagar y reflexionar.

En vez de escuchar las noticias del telediario quédate en silencio y escucha tus propias noticias que además son las más actuales. En este sentir y escuchar esta toda la información y todas las instrucciones que necesitas personalizadas únicamente para ti. Y si es necesaria alguna información externa para que te ayude o vas a estar conducid@ a ella o te vendrá sola.

Así es cómo se te revelan los detalles de tu propia misión de vida.

Ahora bien…lo que vas a hacer con estos detalles es elección tuya. Porque la misión no es algo predeterminado, sino que la estás reconfigurando constantemente con tu libre albedrío y la intención de ser lo que eliges ser en cada instante.

Antes de nacer te montaste la teoría. Ahora estás en el entrenamiento práctico aplicándola. Has venido a experimentar de forma real lo que te propusiste a hacer para evolucionar.

Así que mi invitación para ti es detenerte y dejar de buscar tu misión de vida porque YA estás en ella. La misión de vida es TODA tu vida. Está formada por tus dones y talentos que traes de serie para aportar a los demás y tus aprendizajes que normalmente son las cosas que más te cuestan pero que necesitas trascender.

Cuanto más te enfoques en vivir tu propia vida y dejas de abandonarte y distraerte juzgando las vidas de los demás más fácil te será cumplir con tu misión.

¿Y tú…qué has venido a experimentar?

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