¿Cuándo vas a dejar de abandonarte?

06 abril 2020

La mayoría de nosotr@s hemos crecido con el mensaje de ayudar a los demás y de poner sus deseos y necesidades antes que los nuestros, es más, tenemos que olvidarnos por completo porque si no nos sacrificamos por el otro significa que no le amamos.

¿Pero esto es amor?

Maestro Jesús nos decía que amemos al próximo como a nosotros mismos pero otra vez más no hemos entendido su mensaje y sólo nos hemos quedado con la primera parte.

Muchas veces nos lanzamos a ayudar al otro sin que ni siquiera nos ha pedido nuestra ayuda porque nos sentimos responsables, forzados u obligados o porque pensamos que es algo que se espera de nosotros.

¿Pero de verdad tenemos que ayudar al otro?

¿No será esto una estrategia del ego para seguir abandonándonos a nosotros mismos?

¿Realmente sabemos cómo ayudar al otro de una forma real?

Yo creo que en realidad no lo sabemos y como no lo sabemos hacemos interpretaciones que no hacen más que empeorar las cosas y las relaciones.

La verdad es que no podemos ayudar a nadie excepto a nosotros mismos.

Y la única forma real es ser un auténtico ejemplo para que el otro encuentre dentro de sí mismo los recursos y el valor necesarios para ayudarse. Cada vez cuando quieres hacer algo por el otro pregúntate para qué lo quieres hacer y asegúrate de que proviene de este lugar en tu corazón donde estás pleno y en paz y donde sientes que no esperas nada a cambio porque si tu deseo de ayudar no proviene de este lugar simplemente te estás abandonando.

Y de esta manera muchas veces le impides al otro que aprenda las lecciones que ha elegido para su camino y tú al mismo tiempo aumentas la cantidad de aprendizajes para tu propio camino.

¿Sabes que muchos de los aprendizajes dolorosos que vivimos nos los podemos ahorrar?

Pero para que esto suceda es vital dejar de abandonarte y ocuparte de las responsabilidades que te corresponden.

Cada vez que ayudas al otro cuidándolo en exceso le estás privando de su poder porque cada uno es responsable de sí mismo.

Cada vez que pones en primer lugar los deseos y necesidades del otro te estás dando el mensaje de que tú no mereces.

Cada vez que te abandonas para ayudar al otro porque necesitas su aprobación estás cometiendo un atentado contra tu alma. Mil personas tendrán mil opiniones diferentes de ti, pero tú no eres ninguna de ellas porque lo que eres no es el pensamiento en la cabeza de alguien.

Cada vez que ayudas al otro porque te da miedo de que te abandone, rechace o critica te estás abandonando.

Cada vez que haces por el otro algo que no quieres te estás agrediendo a ti mism@.

¿Y es esto lo que quieres para ti?

En el fondo te quedarás vacío y con un tremendo sentimiento de culpa e impotencia porque te has privado de tu propio poder.

¿Qué pasaría si empiezas HOY a dejar de abandonarte?

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